Se presenta en tres lecturas de materialidad: Roble, Resina y Aluminio.
No son “acabados”: son formas distintas de tensión entre peso visual, reflejo y temperatura.
La pieza conserva su operación curatorial —escala, precisión y presencia escultórica— y cambia el lenguaje que entrega en el espacio. Tres materiales, tres atmósferas.
Una sola intención: convertir iconicidad en objeto de colección.


